En general existe una relación bidireccional entre los problemas de agresividad y los del estrés. El adiestramiento o educación se tendrán que dividir en dos grupos: corregir y enseñar al propietario y las que tienen como finalidad corregir el comportamiento del perro. Es importante que los ejercicios de modificación de conducta se realice bajo la supervisión de un adiestrador cualificado y con experiencia en este campo ya que cualquier forma de agresividad puede empeorar con una mala gestión. Que el perro y propietario pasará por una serie de pautas básicas de educación puede ser beneficioso por varios motivos principalmente porque los perros que han pasado por algún tipo de adiestramiento o educación tienes menos incidencias de problemas de comportamiento.
Para más información contacta con nosotros y le daremos toda la información y asesoramiento que necesite.